Soñar cuesta muy poco...
Soñar cuesta muy poco...

Los Ángeles

Día 1 (12 octubre)

Salida Palma a las 9.25h. Llegada a Madrid a las 10.45h.

 

Salida Madrid a las 12.45h. Llegada a Los Ángeles a las 16.15h.

 

Ambos vuelos fueron operados por Iberia. En el segundo, de 12 horas de duración, nos sirvieron cantidad de comida y bebida. Teníamos pantallas individuales, por lo que aprovechamos para ver alguna que otra película entre cabezada y cabezada. Para nuestra sorpresa el avión era muy moderno y cómodo, y la atención fue inmejorable. Después de las malas críticas que habíamos leído y escuchado, Iberia nos sorprendió para bien. Creo que en muchas ocasiones los españoles tendemos a criticar con más severidad aquello propio que aquello ajeno.

A la llegada al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, y después de 2 horas de controles de seguridad y colas, tomamos un Uber que en apenas 1 hora nos dejó en nuestro hotel, el Hollywood Celebrity, a escasos metros del Paseo de la Fama de Hollywood y justo detrás del Teatro Chino Grauman. El establecimiento es pequeño y de ámbito familiar, pero es muy acogedor. Pensábamos que su punto fuerte era únicamente la situación, pero al conocer a los empleados entendimos porqué tiene tan buenas críticas en internet. Pese a haber reservado una habitación estándar, nos ofrecieron, sin sobrecoste, una suite enorme, que, por supuesto, aceptamos encantados.

Ya era de noche, así que, tras instalarnos y adecentarnos un poco, decidimos visitar aquello que teníamos más a mano: el Paseo de la Fama. Lo recorrimos prácticamente entero, haciendo paradas en el Teatro Chino Grauman y el Dolby Theatre, sede de la ceremonia de entrega de los Oscar. Cenamos en el Hard Rock Café que hay en el mismo paseo y, muertos de cansancio, volvimos al hotel para descansar.

Día 2 (13 octubre)

Este era uno de los días más esperados desde que empezamos a montar el viaje. Nos levantamos pronto y cogimos el metro en Hollywood Highland en dirección norte, bajándonos en la siguiente parada, donde a la salida ya nos esperaba un pequeño tren que nos llevaría colina arriba hasta Universal Studios Hollywood.

 

Habíamos comprado las entradas con meses de antelación en la web www.universalstudioshollywood.com, ahorrándonos cerca de 20$ cada uno con respecto a las entradas compradas en taquilla.

 

Muchas atracciones abren a las 9h, pero nosotros ya andábamos por allí a eso de las 8.30h, así que tuvimos tiempo de sobra para ver todo el parque. Pese a que podríamos hablar durante horas, preferimos comentaros aquellos lugares que a nuestro parecer son visita obligada para cualquiera que entre en el parque:

1-El Mundo Mágico de Harry Potter: un lugar repleto de casas con el techo cubierto de nieve que albergan comercios de todo tipo: bares donde sirven cerveza de mantequilla, tiendas de lechuzas y capas de mago, almacenes de varitas, etc. Arriba de la calle, coronando el lugar, está Hogwarts, el castillo en el que Harry Potter estudiaba y donde se encuentra una de nuestras atracciones favoritas del parque: Harry Potter and the forbidden journey, un circuito en 4D en el que te cuelgan boca abajo y te zarandean de todas las maneras posibles simulando un vuelo en escoba.

2-The Walking Dead: una especie de túnel del terror en el que te encuentras dentro del hospital en el que despierta Rick, protagonista de la serie, y del que tienes que intentar escapar mientras los caminantes te persiguen. Muy emocionante y con mucha carga de adrenalina

  3-Gru Mi Villano Favorito: una atracción en 4D en la que te conviertes en un Minion más. Muy divertida pese a que la cola suele ser larga.

  4-The Simpsons: no es solo una atracción, es el pueblo de Springfield entero. Allí te encuentras con el Badulaque, la escuela, el bar de Moe, etc. Tuvimos el placer de comernos una Krusty Burger en la hamburguesería de Krusty, y a la salida nos hicimos fotos con Marge, Bart y el jefe Wiggum.

5-Studio Tour: es el tour por excelencia de Universal Studios. Un tren te conduce hacia los exteriores del recinto y te muestra los “secretos” del cine: decorados, estudios de grabación, recreaciones, simulaciones en 3D. Si vais os recomendamos que hagáis la cola para el tour en español. Puede que os desespere ver como la cola del tour en inglés va más rápida que la vuestra, pero vale la pena la espera por poder entender lo que uno va viendo.

6-Jurassic Park: su atracción The Ride se disfraza de apacible paseo en barca por el mundo de los dinosaurios, pero tiene una sorpresa final que no deja a nadie indiferente. No la desvelaremos por respeto a los próximos visitantes, pero sí hacemos una recomendación: si no os gusta el agua no montéis.

Estuvimos en el parque prácticamente 10 horas y podemos decir que se nos hicieron muy cortas. Nos lo pasamos como niños e hicimos muchísimas fotos. De camino a la salida, como es lógico, fuimos parando en las distintas tiendas de souvenirs que hay a lo largo del parque para comprar algún que otro recuerdo.

 

Ya caía la noche cuando nos dirigíamos de vuelta al metro. Una pequeña parada en el hotel para dejar las bolsas y de nuevo al metro con destino Santa Mónica. Caminamos por el Pier entre el bullicio y cenamos algo ligero. El ambiente de noche en aquella zona es especial. La brisa que viene del mar y el crujir de la madera del muelle provocan un efecto tranquilizante en la gente, que se dedica a admirar las hipnotizantes luces de la noria del Pacific Park.

Día 3 ( octubre)

Descansados y desayunados, salimos a explorar la ciudad. Nuestra primera parada sería Beverly Hills, una de las zonas más lujosas de Los Ángeles. Pudimos recorrer de arriba a abajo la famosa Rodeo Drive, la zona de tiendas de marca en la que se rodó, entre otras, la película Pretty Woman. También pudimos admirar la zona residencial y sus imponentes mansiones.

 

Desde ese punto agarramos un autobús que nos llevó hasta Santa Mónica, donde habíamos estado el día anterior, pero que no habíamos podido disfrutar del todo por ser de noche. En esta ocasión pudimos visitar la enorme playa, pasando por la zona de Muscle Beach, lugar en el que los culturistas de la zona entrenan, y haciéndonos fotos en los puestos de los Vigilantes de la Playa. El escenario era espectacular, y pese a caer en la repetición, acabamos subiendo de nuevo al Pier, donde comimos de una deliciosa hamburguesa en uno de los puestos.

Ya por la tarde fuimos a ver el famoso cartel de Hollywood, situado en el Monte Lee. Evidentemente no fuimos hasta el mismo cartel, ya que está prohibido y penado por la ley de California, sino que aprovechamos las vistas desde Hollywood Hills para hacer una serie de fotos. Una curiosidad, para los que no la sepan, es que originalmente el cartel ponía Hollywoodland, que era el nombre de una nueva urbanización que se promocionaba en la zona. En el año 1949, la Cámara de Comercio de Los Ángeles decidió reconvertirlo en un reclamo y símbolo de la ciudad retirando el sufijo –land y dejándolo en su estado actual: Hollywood.

Caía la noche y decidimos aprovechar nuestros últimos momentos en la ciudad para explorar el Downtown y callejear algo. Es ese momento que nos tomamos en cada lugar que visitamos para dedicárnoslo a nosotros mismos: no fotos, no videos… nada destacable, solo pasear y disfrutar de la ciudad, como un local más. Después de una cena recogimos las maletas del hotel de Hollywood y nos trasladamos al Super 8 Los Ángeles, un establecimiento situado muy cerca del aeropuerto y de las casas de alquiler de coches, motivo principal del traslado.

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