Soñar cuesta muy poco...
Soñar cuesta muy poco...

AMBERES, DÍA 5 (24 enero 2017)

Quinto día de viaje. El frío y las calles adoquinadas empezaban a hacer mella en nuestras cansadas piernas, pero somos viajeros experimentados y sabemos que las agujetas se curan con el movimiento, así que nos pusimos de nuevo en marcha camino a la Estación Central. El destino de hoy sería la segunda ciudad más poblada de Bélgica, principal productora de diamantes en bruto del mundo y principal puerto comercial del país: Amberes.

 

Conocida como la “Capital Mundial de los Diamantes”, dado que el 85% de la producción mundial se realiza desde allí, Amberes es una rica ciudad cuya principal actividad es el comercio, gracias a la profundidad del río Escalda, que permite la navegabilidad de barcos de gran carga. Pero si por algo es famosa esta ciudad es por ser la ciudad que acogió a uno de los artistas pictóricos más importantes de la conocida “Escuela Flamenca”, Peter Paul Rubens, quien, a su vez, tuvo como alumno al que después se convertiría en maestro de la pintura flamenca, Anton van Dyck.

Nuestra visita empezó en la Station Antwerpen-Centraal, de la que dicen es la estación ferroviaria más bonita del mundo. Desde allí recorremos la calle De Keyserlei, repleta de comercios locales y grandes superficies, que desemboca en Meir, una de las arterias principales de la ciudad.

 

A pocos metros nos encontramos con la primera parada del día, la Catedral de Nuestra Señora de Amberes, a los pies de la que encontramos la Estatua de Peter Paul Rubens, icono de la ciudad. La edificación constituye el mayor templo religioso del país y uno de las construcciones de estilo gótico más importantes de Europa. Su mayor atractivo, sin embargo, no reside en su tamaño, sino en el hecho de que alberga infinidad de obras de arte, entre las que destacan sobre el resto las 4 obras de Rubens: La Elevación de la Cruz, la Asunción de la Virgen, el Descendimiento de la Cruz y la Resurrección de Cristo.

Continuando por Tempelstraat y subiendo Oude Koornmarkt, nos encontramos con uno de los secretos de la ciudad, el callejón Vlaeykensgang, un conjunto de patios y galerías en los que convergen antiguas casas, restaurantes y bares, y que mantiene un marcado estilo medieval. Es, sin lugar a dudas, uno de los puntos más fotogénicos de las calles de Amberes. A pocos metros se encuenta Grote Markt, principal plaza de la ciudad, en la que se encuentran el edificio del Ayuntamiento de Amberes y la Fuente de Brabo.

Ya en las orillas del río Escalda, nos encontramos con el Castillo de Amberes, más conocido como Het Steen (La Piedra). Aunque data del año 650, su apariencia actual se remonta al año 1520, cuando Carlos V ordenó su renovación. Sirvió como prisión por más de 500 años e incluso se usó como sede del museo naval. Actualmente el castillo alberga el museo de la música infantil y su visita se limita a la parte exterior.

Tras una ligera comida en las inmediaciones de Grote Markt, retomamos el camino de vuelta hacia la estación, donde, antes de tomar el tren de vuelta, visitamos una de las joyas culturales de la ciudad: Rubenshius, la casa de Rubens en Amberes. Se trata de la casa y el estudio en el que el autor belga vivió y trabajó durante los últimos 29 años de su vida. El recorrido, que dura lo que uno desee y cuya entrada tiene un coste de 10 euros, audioguía incluida, es verdaderamente interesante. En él, uno se adentra en la vida y obra del pintor barroco, empapándose de sus influencias y admirando su legado. Es, a nuestro parecer, la visita más interesante de Amberes.


Tras más de 2 horas de visita, caminamos hacia la estación, donde el tren nos condujo de nuevo a Bruselas.

 

Booking.com

Viajando en clase turista en redes sociales :

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Viajando en clase turista. Contacto: info@viajandoenclaseturista.com Reservado el derecho de imagen, fotografías própias.